2019 - Ongoing 

 

 

Dos veces María

El punto de partida es la noche del 21 de julio de 1976, cuando las fuerzas armadas allanaron la casa de mis abuelos maternos en Buenos Aires, Argentina. El mensaje era claro: si daban con mi madre, la iban a matar. Con tan sólo 21 años, emprendió sola el exilio. Primero a Uruguay, luego a Brasil y finalmente a México.

 

El tiempo tiende a engañarnos. Pero sucede lo contrario si asimilamos y analizamos el pasado como un lapso de tiempo que necesitamos hurgar y poner por delante. Walter Benjamin escribió que “son quienes nos anteceden los que nos invocan para que se haga justicia”. Pero, ¿quién puede y debe otorgarla?

 

Este proyecto busca recuperar la memoria corporal y emocional de lo que se detonó a partir de aquella noche en el seno de mi familia. Una especie de micro “sociología de las ausencias", proceso mediante el cual se trata de transformar objetos imposibles en posibles, objetos ausentes en presentes, historias silenciadas/reprimidas en historias contadas, dolencias individuales oprimidas en sanaciones colectivas.

 

¿De qué manera y cómo nos estamos pensando unxs a los otrxs? ¿Cómo actúa ese dolor del cual no estamos conscientes pero que está ahí, impregnado en nuestras memorias corporales? ¿Qué tipo de dolores se guardan en los archivos de la memoria? ¿Cómo se organizan los recuerdos y quiénes los omiten y distorsionan? Más aún, ¿son los recuerdos una posibilidad de la politización a través de la empatía enraizada en esos dolores?

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Two Times Mary

The starting point is July 21st of 1976, the night the armed forces broke into my maternal grandparents house in Buenos Aires, Argentina. The message was clear: if they found my mother  they where going to kill her, so she was forced to go alone into exile at the age of 21. Uruguay was the first stop, then Brazil and finally she arrived in Mexico.

 

Time tends to deceive us. But it happens the exact opposite if we assimilate and study the past as a time we need to rummage and put in front of us. Walter Benjamin once wrote that "it's the ones before us who invokes us to make justice". But the question is who can and should grant it?

 

This project retrieves corporal and emotional memory from what detonated that night with my family. Some kind of -micro- "sociology os absences". A process in which  I try to transform impossible objects into possible objects, absent objets into present objects, silenced and repressed stories in told and known stories, individual and oppressed ailments into collective healings.

 

In what ways and manners are we thinking on one another? how does that pain, that we're not conscious of but it's there, impregnates our corporal memories? What kind of pain is kept in the archives of remembrance? How do you organize the memory and who omits and distorts it? Even more, are memories a possibility of the politicization through which empathy is rooted in those long pains?

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